Un joven de 23 años oriundo de Cañuelas denunció haber sido víctima de una estafa por más de 9.000 dólares tras concretar una operación para adquirir 20 consolas PlayStation 5 a un vendedor de La Plata que, según su relato, desapareció luego de recibir el dinero.
La denuncia fue presentada en la comisaría de Ringuelet y dio origen a una investigación judicial que busca determinar el destino de los fondos y localizar al acusado.
Según consta en la presentación, el denunciante conoció al comerciante en enero de este año a través de una publicación en Facebook donde ofrecía consolas de videojuegos y otros productos electrónicos. A partir de ese contacto comenzaron a realizar distintas operaciones comerciales que, en un principio, se desarrollaron sin inconvenientes.
De acuerdo con la versión de la víctima, una de las primeras compras incluyó unas diez consolas PlayStation 5 por un valor cercano a los 5.000 dólares. La mercadería fue entregada correctamente y, en distintas oportunidades, retiró productos en domicilios de la capital bonaerense e incluso mantuvo encuentros personales con el vendedor en una cafetería del centro platense.
La situación cambió el 15 de mayo, cuando realizó un nuevo pedido de 20 consolas por un monto total de US$ 9.204. Siempre según la denuncia, abonó US$ 7.118 mediante una transferencia de criptomonedas USDT a una billetera virtual, mientras que el resto del dinero correspondía a un saldo a favor acumulado de operaciones anteriores.
El vendedor habría asegurado que la entrega se concretaría durante los días siguientes. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron las excusas relacionadas con demoras en la llegada de los equipos. Ante la falta de novedades, el comprador decidió solicitar la cancelación de la operación y la devolución del dinero.
La última comunicación entre ambos se produjo el 12 de junio. En esa conversación, el comerciante atribuyó los inconvenientes a una suba en el valor de mercado de las consolas. Después de ese intercambio dejó de responder mensajes, bloqueó contactos y desapareció de las redes sociales, según denunció la víctima.
Preocupado por la falta de respuestas, el joven intentó localizarlo por sus propios medios. Para ello se dirigió a distintos domicilios vinculados al acusado. En uno de ellos encontró una vivienda aparentemente abandonada y con signos de haber sido desocupada recientemente.
En otra dirección logró dialogar con familiares y con quien sería la pareja del comerciante. De acuerdo con su relato, ninguno de ellos sabía dónde se encontraba desde hacía varios días. Además, le indicaron que otras personas también se habían comunicado para reclamar dinero o productos que presuntamente nunca recibieron.
El denunciante también tomó contacto con dos colaboradores que anteriormente participaban en la entrega de mercadería. Según afirmó, ambos aseguraron haber perdido contacto con el vendedor y sostuvieron que les adeudaba dinero.
Con estos elementos, la Justicia intenta reconstruir las operaciones realizadas, establecer si existen otras posibles víctimas y determinar el paradero del acusado, cuyo rastro se perdió en los últimos días.
Fuente: 0221.com.ar



















