En la provincia de Buenos Aires se presentó un proyecto de ley que busca prohibir el uso de redes sociales a niños y adolescentes menores de 13 años, en una iniciativa que se enmarca en un creciente debate mundial sobre los riesgos del entorno digital para los más jóvenes.
La propuesta, impulsada por el diputado Gustavo Cuervo, presidente del bloque de Nuevos Aires en la Legislatura bonaerense, plantea fijar los 13 años como edad mínima legal para registrarse y mantener cuentas en plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, X, YouTube, Reddit, Threads, Twitch y Kick.
El proyecto no contempla excepciones incluso con consentimiento de padres o tutores, y traslada la responsabilidad del control exclusivamente a las empresas propietarias de estos servicios.
Según los impulsores de la iniciativa, la proliferación de redes sociales ha generado “nuevos desafíos para la protección integral de los derechos de la infancia”, especialmente en lo que respecta al bienestar emocional, la salud mental, la privacidad y la exposición a contenidos inapropiados. En los fundamentos del proyecto, Cuervo advirtió que el diseño algorítmico de estas plataformas —orientado a maximizar la atención de los usuarios— no distingue entre públicos adultos y menores, lo que expone de manera desproporcionada a quienes aún se encuentran en etapas cruciales de desarrollo cognitivo y emocional.
El proyecto exige que las plataformas adopten medidas efectivas de verificación de edad, con mecanismos auditables por la autoridad de aplicación que determinará el Poder Ejecutivo provincial. Además, prevé sanciones económicas para las empresas que no cumplan con la normativa, y plantea la destrucción de los datos recolectados para verificar la edad una vez cumplido su propósito.
En el plano comparativo internacional, las edades mínimas para el uso de redes sociales varían según el país y el enfoque regulatorio: mientras que Argentina, a través del proyecto presentado en la Legislatura bonaerense, propone fijar el límite en 13 años sin excepciones, la Unión Europea toma como referencia los 16 años, aunque permite el acceso entre los 13 y 16 con consentimiento parental.
Francia impulsa una prohibición hasta los 15 años, Dinamarca y Noruega analizan elevar el piso a 15, y España debate llevarlo a 16 en determinados casos. En un esquema más restrictivo, Australia ya prohíbe el uso de redes sociales a menores de 16 años sin consentimiento posible, mientras que Estados Unidos mantiene el estándar de 13 años a nivel federal, con regulaciones adicionales según el estado.


















