La detención de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, en manos de los Estados Unidos, fue un “secuestro” para Carlos Rozanski, ex juez federal. Así lo manifestó en los micrófonos de NacPop FM. 88.1. Además, en su análisis, comparó a Javier Milei con Adolf Hitler.
“Lo que hizo Estados Unidos es un secuestro, esto es lo mismo, a nivel internacional, ordenado por el Presidente más poderoso del mundo. Se calculan cerca de 100 personas muertas y nadie perdió la vida de parte de los ‘secuestradores’, lo que demuestra que fue una masacre”, comenzó Rozanski.
Y explicó que “la norma no tiene importancia, hay una carta en Naciones Unidas, que sanciona todo lo que pasó, que es violada todos los días. En julio de 1945 se firma ese enunciado y en agosto se realizan los bombardeos en Hiroshima y Nagasaki. En el medio se asesinan 300.000 personas. El contexto histórico permite entender muchas cosas”.
“El golpe de EE.UU tiene como fin apoderarse de las riquezas de los países y lo dejaron a la vista”, agregó el ex juez.
Y ante la consulta sobre el papel del periodismo, dijo: “El rol de los medios es superior al de otras épocas. En Argentina hay una parte muy importante, la de los medios económicos, saludan el secuestro de Nicolás Maduro y la gestión de Javier Milei, que genera enfermedades y muerte en nuestro país”.
En medio del análisis, trazando un paralelo con uno de los hechos más resonantes en nuestro país, comparó: “Cristina está presa, fue denunciada, procesada, juzgada y condenada por algo que no hizo. Maduro ya fue secuestrado, está siendo imputado y juzgado por algo que tampoco hizo. Todo eso forma parte de una realidad que se llama post-verdad, donde la verdad ya no tiene trascendencia. Si el objetivo era sacar a Maduro para apropiarse del petróleo, es el hecho que estaban buscando”.
“Argentina tiene la obligación de repudiar el secuestro de Maduro, ya que forma parte de la Corte de Derechos Humanos de Sudamérica y en Naciones Unidas. El presidente hace todo lo contrario, ya que festejó este acto”, subrayó Rozanski.
Plantando la analogía, expresó: “El momento más importante para comparar es el régimen Nazi de los años 30’ y 40’. Tenemos un concepto muy cerrado, de que el Nazismo es Hitler y los campos. El Nazismo es más grande, es una forma de desconsiderar y aniquilar al prójimo. Y es lo que está recreando Milei con otra ropa”.
El autor de “De Hitler a Milei” comparó la criminalidad: “Cuando Milei era diputado nacional, se votó en la Cámara una ley para ayudar a los niños con cardiopatías congénitas y el libertario votó en contra. En una nota dijo que ‘es un gasto para el estado’. Investigué y encontré que en 1939 Hitler inició un plan para exterminar personas con discapacidad”.
Luego, analizó el rol de la oposición: “Me asombra el silencio y la inactividad en cuanto a elaborar respuestas al Gobierno de Milei, que tanto está haciendo daño. No hay una Comisión de Juicio Político”.
Y sobre el final, lamentó la ausencia de un guía en el mundo: “El Papa Francisco tenía una posición muy clara en cuanto a los derechos humanos y es evidente que su desaparición física va de la mano de un adormecimiento de un líder religioso que no se está viendo”.


















