Las cabinas de peaje ya pasaron a la historia en la Autopista Riccheri y la Ezeiza-Cañuelas, en ambos sentidos de circulación. A partir de ahora, se podrá transitar sin detenerse para abonar el peaje.
El cobro se realiza de manera automática mediante un pórtico instalado sobre la autopista, por lo que ya no existen barreras ni cajas de cobro manual. Quienes no tengan el dispositivo de “Telepase” o la patente asociada al sistema también podrán circular, aunque el peaje será registrado automáticamente y deberá abonarse por los mecanismos previstos por AUSA.
Quienes no tengan el dispositivo de TelePASE también podrán circular por el peaje sin detenerse. El sistema leerá automáticamente la patente del vehículo mediante cámaras instaladas en el pórtico y registrará el paso. Luego, el conductor deberá ingresar al portal de la concesionaria para consultar y abonar el peaje correspondiente. Si el vehículo está adherido a la modalidad TelePASE por patente, el importe se debitará automáticamente del medio de pago asociado. En cambio, quienes no regularicen el pago dentro del plazo establecido podrán recibir recargos e incluso multas por evasión del peaje.
La nueva configuración permite mantener una velocidad constante de hasta 60 kilómetros por hora en el sector donde anteriormente se encontraba la estación de peaje, lo que reduce frenadas, embotellamientos y cambios bruscos de carril.
Entonces, aquellos automovilistas que desean viajar de Cañuelas a CABA en hora pico abonaran $ 1.500 en el peaje de Tristán Suárez, $ 1.500 en el del Mercado Central y $ 6.280 en la 25 de Mayo. En cambio, fuera de la hora pico, gastarán en total $ 7.868.


















