Un relato del Brasil de los años 70, en donde se entrecruzan historias y tiempos distintos. Un film difícil de encuadrar dentro de un género, una verdadera obra maestra. Tendrá su estreno en cines esta semana.
Es difícil hacer una sinopsis de El Agente Secreto. Un hombre que huye en un país gobernado por militares, una venganza, crímenes y una pierna hallada dentro de un tiburón; en El Agente Secreto pasa todo esto, y más. Es una película que se debería ver más de una vez, porque uno siente que algo se le paso.
Desde la primera escena el film levanta vuelo, y no baja más. El tono nunca es solemne, a pesar de que ocurren atrocidades, y así las 2 horas y 40 minutos de duración, no se sienten.
La película de Mendonça Filho fue seleccionada para competir por el premio a la mejor película internacional en los Óscar 2026. Pero además cuenta con otras tres nominaciones; mejor actor (Wagner Moura), mejor casting y mejor película. Llega con premiaciones en los festivales de Cannes y en los Globos de Oro, entre otros.
Ambientada en un Brasil bajo régimen militar, el protagonista huye por las amenazas de un empresario, con buenas relaciones con el gobierno dictatorial, y se instala en un albergue, junto a otros refugiados. Una temática que bien podría pertenecer a una historia Argentina de esos años. Si bien el argumento puede sonar cliché, las formas hacen de esta obra una obra maestra. La puesta en escena, plagada de detalles, la narración dinámica, con saltos en el tiempo, y una actuación de Moura descomunal, cierran el círculo perfecto.
Desde el 26 de febrero estará disponible en salas.



















