Enero dejó una postal repetida pero no por eso menos preocupante en las rutas argentinas. Con el movimiento turístico en su punto máximo, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) desplegó operativos diarios en todo el país y fiscalizó más de 537 mil vehículos, un control masivo que terminó con 12.474 infracciones labradas, miles de licencias retenidas y cientos de vehículos fuera de circulación.
Detrás de los números, se repite un patrón que preocupa a las autoridades: conductas evitables que siguen poniendo en riesgo vidas.
El primer lugar del ranking lo ocupó la falta de Revisión Técnica Obligatoria. En enero se detectaron 2.453 vehículos sin la RTO vigente, una infracción que expone fallas mecánicas y condiciones inseguras en unidades que circulan por rutas nacionales y provinciales, especialmente en plena temporada de alto tránsito turístico.
En el segundo escalón apareció una de las conductas más peligrosas: el alcohol al volante. Los controles de la ANSV arrojaron 2.002 alcoholemias positivas, confirmando que el consumo de alcohol sigue siendo una de las principales amenazas para la seguridad vial. El mes dejó episodios de extrema gravedad, como el caso registrado en la Ruta Provincial 11, donde un conductor con 2,88 g/l de alcohol en sangre viajaba con menores a bordo, y el registro más alto del período, 3,05 g/l en la Ruta Nacional 14, en Corrientes.
El tercer puesto correspondió a la falta de uso del cinturón de seguridad. En 1.433 controles, los agentes constataron que conductores o acompañantes no utilizaban este elemento básico de protección, una omisión que incrementa de forma significativa el riesgo de lesiones graves o fatales en caso de siniestro.
Más atrás, pero todavía con cifras preocupantes, se ubicó la falta de documentación obligatoria, con 1.375 infracciones. Licencias, seguros o cédulas ausentes reflejaron una circulación irregular que, en muchos casos, termina derivando en sanciones más severas y retenciones.
El quinto lugar del ranking lo ocuparon los vehículos sin patente o con la patente tapada, una infracción detectada en 899 casos. Esta práctica no solo dificulta la identificación de los vehículos, sino que también suele estar asociada a intentos de evadir controles de velocidad.


















