Una verdadera pesadilla se vivió este domingo por la noche en una vivienda de la calle Acuña al 700, en el centro de Cañuelas.
Walter Garavaglia, de 48 años, desató un violento episodio de violencia de género, mantuvo cautiva a su pareja junto a sus hijos menores y realizó dos disparos con un arma de fuego antes de entregarse a la Policía.
El dramático hecho se conoció luego de un llamado al 911 que alertó sobre un conflicto familiar con un hombre armado. En cuestión de minutos, móviles policiales rodearon la vivienda y se encontraron con una escena de extrema tensión.
De acuerdo con la investigación, el agresor había golpeado a su pareja, provocándole una lesión en el pómulo izquierdo, y le impedía abandonar la vivienda junto a los menores. En medio del violento episodio Garavaglia efectuó dos detonaciones, lo que hizo temer el peor desenlace.
Mientras los efectivos ponían a resguardo a la víctima y a los menores, comenzó una delicada negociación para convencer al hombre de que depusiera su actitud. Tras varios minutos de incertidumbre y con la intervención de su abogada y de autoridades policiales, el acusado finalmente abrió la puerta y se entregó sin ofrecer resistencia.
Con el agresor ya detenido, personal policial y de Policía Científica ingresó al inmueble con autorización de un familiar. Durante la requisa secuestraron un revólver calibre 22 con cinco municiones y una escopeta de doble caño, armas que quedaron incorporadas a la causa.
La Fiscalía de Cañuelas imputó al detenido por lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, privación ilegal de la libertad, amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y homicidio en grado de tentativa.
La investigación continúa para reconstruir minuto a minuto cómo se desarrolló el dramático episodio que mantuvo en vilo al barrio.


















