Los precios de los cortes vacunos se dispararon por encima del 7% mensual en el último mes de febrero, exactamente el 8%, y el aumento interanual ya es del 60%. De esta manera, comer carne ya es un lujo para buena parte de los argentinos.
El consumo per cápita se desplomó a 47,3 kilos anuales, el registro más bajo de las últimas dos décadas. La cifra marcó una distancia abismal frente a los 62,2 kilos de 2005 y los casi 70 kilos alcanzados en 2008.
En febrero, el valor de la carne registró un aumento del 7% mensual, impulsado tanto por los cortes vacunos como por el pollo. Entre los principales incrementos se destacaron la paleta (8,1%), el cuadril (8%) y la nalga (8%), mientras que la carne picada subió 7,1% y el asado 5,7%.
De esta manera, el kilo de asado en promedio alcanzó los $16.852, mientras que el cuadril llegó a $19.792 y la nalga a $20.527. En tanto, la paleta se ubicó en $15.817 y la carne picada en $9.521.
Entre los cortes, el asado fue el que más subió en el último año (67,6%), seguido por el cuadril (65,9%), la paleta (65,7%), la nalga (62,1%) y la carne picada común (56,6%).
Los aumentos se explican a través de varios factores, pero fundamentalmente por la gran demanda internacional. Entonces, se redujo el stock hacia las mesas de los argentinos, que siguen viendo incrementos en los valores. Para colmo, el aumento de los combustibles alteró los valores en la producción en los últimos días.



















