La provincia de Buenos Aires enfrenta un nuevo desafío sanitario tras confirmarse en las últimas horas un foco de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en un establecimiento avícola de la localidad de Lobos, a pocos kilómetros de Cañuelas.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) detectó el virus tras analizar muestras de aves de corral en un criadero de reproductores padres pesados, lo que llevó a activar inmediatamente el plan de contingencia nacional.
Como parte de las medidas oficiales se interdictó el establecimiento afectado y se delimitó una Zona de Control Sanitario para frenar la propagación del virus.
A su vez se reforzaron protocolos de bioseguridad y restricciones de movimientos de aves y equipos en la zona; y está en marcha un monitoreo epidemiológico intensivo en áreas rurales cercanas.
Este caso en Lobos es, según SENASA, el segundo foco activo de gripe aviar en granjas comerciales en la provincia en menos de 48 horas, luego del registrado días atrás en la localidad de Ranchos.
La confirmación del nuevo brote generó la pérdida del estatus sanitario de Argentina como país libre de IAAP, lo que ya derivó en la suspensión de exportaciones de productos avícolas —especialmente carne fresca— a varios países que exigían esa certificación.
Pese a ello, desde el organismo señalaron que, si no se detectan nuevos casos durante al menos 28 días desde la limpieza y desinfección del establecimiento afectado, Argentina podría volver a autodeclararse libre de la enfermedad ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Aunque no se han reportado casos en aves de traspatio ni en otras especies fuera de granjas comerciales, las autoridades recuerdan que el contacto con aves enfermas o muertas debe evitarse, y que la carne y los huevos comercializados en condiciones normales siguen siendo seguros para consumo.



















